Programación múltiple, edición y continuidad.
Puede concentrar artistas, obras, sesiones, escenarios, varios días, varias sedes, anuncios, cambios, mapas, venta o reserva de entradas, merchandising y una relación con ediciones anteriores.
Diseño identidades visuales y sistemas gráficos para festivales, ciclos y proyectos culturales, adaptándolos a cartelería, programación, señalética, redes sociales y merchandising para que cada edición tenga personalidad sin perder claridad.
Es un sistema cultural que debe anunciar, programar, orientar, expresarse y seguir siendo reconocible durante toda una edición. La identidad no debería decorar la programación: debería darle una forma propia.
Empieza en qué cultura se está programando, continúa en la idea que define la edición y se convierte en un lenguaje capaz de pasar de la distancia de un cartel a la precisión de un horario.
Puede concentrar artistas, obras, sesiones, escenarios, varios días, varias sedes, anuncios, cambios, mapas, venta o reserva de entradas, merchandising y una relación con ediciones anteriores.
Una jornada, un ciclo, una muestra, una exposición o una actividad puntual puede necesitar un key visual y un conjunto proporcionado de aplicaciones sin construir una arquitectura de marca innecesaria.
¿Qué ocurre cuando esa pieza vertical tiene que convertirse en treinta anuncios de artista, un programa de mano, una agenda móvil, un mapa, una señal a veinte metros o una camiseta? Ahí se comprueba si existe una identidad o únicamente una composición.
El sistema gráfico se construye después de entender la disciplina. Un festival multidisciplinar, además, necesita convivir con varias sin convertir una de ellas en la metáfora visual de todo el proyecto.
La jerarquía del lineup puede tener implicaciones contractuales y comerciales. No decidiría quién aparece más grande por búsquedas, seguidores o una apreciación subjetiva: la organización facilita billing, orden, grafía y assets oficiales.
Jazz, electrónica, música urbana, indie, clásica o músicas del mundo pueden pedir lenguajes muy distintos. “Música” no significa glitch, onda de audio ni fotografía de público por defecto.
El programa necesita ordenar títulos oficiales, secciones, sesiones, sedes, dirección, país y la información lingüística que la organización haya confirmado. Stills y carteles de películas siguen siendo activos de terceros.
No rediseñaría el póster de una película para hacerlo “encajar” con el festival. La identidad debe crear un sistema que pueda alojar material cinematográfico sin apropiárselo.
En artes escénicas resulta especialmente importante separar título de obra, compañía, fecha, horario, sala y duración. La edad recomendada o la accesibilidad se comunican únicamente cuando proceden de información validada.
El movimiento puede inspirar una identidad de danza, pero no obliga a utilizar motion blur. Un proyecto teatral tampoco necesita máscaras como atajo visual.
Un festival literario puede contener lecturas, conversaciones, performance, spoken word, conciertos o talleres. La identidad puede ser muy expresiva sin convertir automáticamente la tipografía en “poética”.
Fragmentos de libros, poemas, citas y letras no son materia gráfica libre por el hecho de ser texto. El uso editorial o promocional debe respetar el marco de derechos que corresponda.
Música, cine, escena, exposiciones, talleres y conversaciones pueden necesitar códigos de clasificación distintos, pero deben compartir una identidad madre capaz de sostener el conjunto sin reducir el festival a una única disciplina.
Si hay subprogramas familiares, profesionales o educativos, pueden convertirse en subsistemas. Eso no obliga a infantilizar, corporativizar o fragmentar la identidad general.
Una programación cultural es una base de datos antes de ser un póster. La fuente maestra evita editar manualmente el mismo horario en decenas de archivos y permite absorber TBA, cancelaciones, nuevas horas y cambios de espacio.
| ID | Título | Día | Hora | Espacio | Estado |
|---|---|---|---|---|---|
| A01 | Actividad A | Viernes | 18:00 | Escenario A | Confirmado |
| A02 | Actividad B | Viernes | 19:30 | Escenario B | Nueva hora |
| A03 | Actividad C | Sábado | Por confirmar | Sala 2 | TBA |
| A04 | Actividad D | Sábado | 21:00 | Nueva sede | Cambio de espacio |
| A05 | Actividad E | Domingo | 17:00 | Sala 1 | Cancelado |
| A06 | Actividad F | Domingo | 20:00 | Escenario A | Agotado |
“Agotado”, “gratuito”, duración, idioma, subtítulos, edad recomendada y datos de accesibilidad se incorporan únicamente cuando la organización los ha validado.
Nombre, capitalización, diacríticos, billing, wordmark, fotografía y crédito pueden estar condicionados por materiales oficiales o acuerdos del festival. El sistema gráfico debe recibir esos datos, no reinterpretarlos arbitrariamente.
Una Story, un post 4:5, un anuncio de artista, un daily program y un cambio urgente responden a necesidades diferentes. El sistema debe mantener identidad cambiando jerarquía, ritmo y cantidad de información.
Cuando el público llega al espacio, la pregunta cambia. Ya no necesita “entender el concepto”: necesita saber dónde entrar, qué dirección tomar, en qué sala sucede una actividad o dónde encontrar información.
El merchandising funciona mejor cuando extiende el lenguaje de la edición al objeto: composición, área de impresión, técnica, número de tintas y contexto de uso cambian. El diseño gráfico no implica fabricar, almacenar ni vender el producto.
Un proyecto recurrente puede separar activos con equity de variables capaces de cambiar. Eso permite evolucionar cada año sin convertir la historia del festival en una colección de marcas sin parentesco.
La parte menos espectacular del sistema suele ser la que evita más errores: archivos oficiales, versiones, jerarquías, traducciones, créditos, licencias y controles antes de producir.
Instituciones, ayudas, patrocinadores, medios y colaboradores pueden tener condiciones distintas de presencia. La matriz parte de la información contractual facilitada por la organización.
Defino cómo conviven idiomas antes de maquetar todas las piezas. Una jerarquía lingüística clara ayuda especialmente en programas, señalética, fichas y formatos pequeños.
Cultura trabaja continuamente con material de terceros. El diseño necesita saber qué puede utilizarse, en qué soportes, con qué crédito y con qué transformaciones.
Un evento pequeño puede necesitar tres piezas. Un festival de varios días puede necesitar un sistema editorial completo. El alcance se dimensiona según programación, equipo, sedes, calendario y producción real.
Concepto, key visual, tipografía, color, composición, imagen y lógica de edición para construir reconocimiento.
Cartel principal, lineup, cartel de programación y adaptaciones urbanas sin confundir sus funciones.
Diseño editorial e información para consultar actividades por día, hora, espacio, disciplina o estado.
Sistema de publicaciones que puede vivir durante meses sin reducirse a una sucesión de plantillas idénticas.
Mapa, wayfinding y señalética gráfica conectados con la identidad pero subordinados a la orientación.
Gráfica de producto diseñada según objeto, técnica y derechos, no mediante reducción automática del cartel.
Preparación de artes finales y adaptación a especificaciones facilitadas por imprenta o proveedor.
Landing o web de festival, fichas y programa responsive cuando el proyecto necesita una capa digital propia.
El cartel aparece en el quinto paso a propósito. Si aparece en el primero, todavía no sabemos qué tiene que sostener.
Disciplina, historia, promotor, territorio, públicos y relación con otras ediciones.
Volumen, tipos de actividad, sedes, idiomas, horarios y estructura real.
Una dirección capaz de generar un sistema, no una única imagen.
Tipografía, color, imagen, grid, iconografía y jerarquía de información.
Y someterla inmediatamente al stress test del resto de formatos.
Artistas, programa, TBA, cambio, cancelación, sponsors y variaciones.
Announcements, programa, información, formatos digitales y soportes físicos.
Mapa, sedes, escenarios, flechas, señalética y lectura a distancia.
Specs, pruebas, versiones, proveedores y artes finales según cada soporte.
Masters, finales, assets, créditos y estructura para el futuro archivo visual.
Puede incluir concepto visual, identidad de edición, cartel, programa, redes, mapas, señalética, merchandising, web y artes finales. El alcance se decide según programación, soportes, calendario y equipo.
El cartel es una pieza. La identidad define el lenguaje que permite reconocer el proyecto cuando cambian el formato, la fotografía, el contenido, el artista o el contexto de lectura.
No. Un festival consolidado puede conservar un logo con reconocimiento y desarrollar una identidad de edición alrededor de él. Un evento puntual puede necesitar únicamente un key visual.
Es la expresión específica de una edición dentro de un sistema de festival más estable. Puede cambiar concepto, color, imagen o recursos manteniendo elementos que hacen reconocible el proyecto.
Sí. De hecho, separar núcleo y variable suele ser más útil que rediseñar la firma cada temporada sin una razón estratégica.
Es una idea gráfica central capaz de articular una campaña o edición. Para un evento puntual puede ser más proporcionado que construir una marca independiente completa.
Sí. Puede ser un cartel de identidad, un cartel de lineup o un cartel-programa, pero conviene decidir primero qué función tiene cada uno.
Partiendo del billing facilitado por la organización, definiendo jerarquías, grupos, espaciado y reglas tipográficas capaces de absorber nombres de longitudes distintas sin alterar el orden acordado.
La organización debe facilitar el billing y cualquier condición contractual de orden o tamaño. No decidiría la jerarquía artística basándome en Google, seguidores o preferencias personales.
Sí. Un cartel de horarios es un ejercicio de diseño de información distinto del poster hero: su prioridad es permitir comparar día, hora y espacio.
El lineup presenta nombres. La programación responde además cuándo, dónde y en qué formato ocurre cada actividad. No resuelven la misma pregunta.
Sí, cuando forman parte del proyecto. Pueden ser plegables, programas de bolsillo, guías o publicaciones más extensas según la densidad del contenido.
Sí. En móvil evitaría encoger una gran tabla de escritorio. Según el caso funcionan mejor pestañas de día, filtros, listados o timelines.
Necesita un código claro por espacio, pero sin depender exclusivamente del color. El programa debe permitir detectar actividades simultáneas y cambiar de escenario sin confusión.
Con un estado específico y una jerarquía que haga visible la nueva hora inmediatamente. No debería improvisarse el diseño cada vez que ocurre.
La organización confirma el cambio y el sistema lo marca de manera inequívoca en los canales todavía editables. La estética no debería ocultar que una actividad está cancelada.
Sí. Puedo diseñar sistemas de announcement, artista, programa, información, cambios, recap y otros formatos que el calendario real necesite.
No. Cambian la proporción, jerarquía, safe area, contexto y cantidad de información. El sistema debe recomponer la pieza, no cortar los laterales hasta que quepa.
Sí, cuando son útiles. Pueden prepararse en la herramienta que realmente maneje el equipo, por ejemplo Canva, antes que obligarlo a adoptar un workflow innecesariamente complejo.
Sí, desde diseño de información y comunicación visual. La organización facilita y valida sedes, recorridos, servicios, accesos y cualquier dato operativo.
Además del programa puede necesitar una lógica espacial: código de sedes, mapa, rutas, tiempos orientativos solo cuando sean oficiales y una relación clara entre actividad y lugar.
Sí. La expresión puede concentrarse en las capas de reconocimiento mientras la capa orientativa utiliza una tipografía, contraste y estructura más funcionales.
Sí, desde la capa gráfica: camisetas, totes, posters, stickers y otros objetos acordados. Cada soporte se diseña según formato y producción, no como simple resize.
Sí. Área de impresión, técnica, color del soporte, número de tintas y escala condicionan la solución.
No se presupone. Diseño gráfico, fabricación, stock, tallaje, ecommerce, venta y logística son capas distintas. Se concreta qué parte entra en el proyecto antes de empezar.
Diseño define y prepara la pieza. Producción física depende de proveedor, material, técnica, máquina y especificaciones finales. Puedo preparar archivos según esas condiciones sin presentarme como imprenta.
Normalmente se trabaja con el press kit autorizado, pero la disponibilidad de una imagen no equivale a permiso ilimitado. Conviene revisar alcance, crédito y transformaciones permitidas.
Preferiblemente la organización, artista, agencia, compañía, distribuidora o fuente oficial que gestione los materiales y pueda indicar sus condiciones de uso.
Depende de los derechos concedidos. Recortar puede ser aceptable en un caso y un duotono, collage o dibujo encima no serlo. No asumiría permiso de transformación.
Con assets oficiales, categorías confirmadas, equivalencia óptica y una matriz que determine en qué piezas aparece cada nivel.
Sí, planteando un sistema adecuado para películas, secciones, sesiones, sedes, idiomas y materiales cinematográficos, respetando sus títulos y derechos.
Sí. Teatro, danza, circo y performance requieren especial claridad entre obra, compañía, espacio, fecha, hora y duración.
Sí. El sistema puede organizar autores, libros, conversaciones, lecturas, lenguas y sedes sin recurrir automáticamente a clichés tipográficos o literarios.
Sí. El sistema se plantea desde el inicio para que CA y ES convivan con jerarquía y suficiente flexibilidad de texto.
Sí, cuando el proyecto lo necesita. También puede contemplarse francés u otros idiomas si existe contenido validado para ellos.
Puedo trabajar diseño y desarrollo web cuando forma parte del alcance, incluyendo programa, fichas y filtros. Si las entradas se venden mediante una plataforma externa, se integra el flujo real.
Puedo diseñar el recorrido y enlazar o integrar visualmente una plataforma real cuando técnicamente sea posible. No me presento como proveedor de ticketing.
Cuanto antes pueda entenderse contexto, calendario, primeras necesidades de comunicación y estructura de programación, más margen hay para construir un sistema en lugar de encadenar urgencias.
Se acuerdan dentro de la propuesta según alcance. En proyectos culturales interesa especialmente identificar quién valida concepto, información, programación, partners y producción para evitar feedback contradictorio.
Con una fuente de verdad, naming de versiones y estados predefinidos. La web y redes pueden absorber cambios posteriores a la fecha de cierre del programa impreso.
Sí. Trabajo desde Girona y la coordinación puede realizarse online con equipos de Barcelona, Catalunya y el resto de España.
Depende de la profundidad de identidad, número de actividades, formatos, volumen social, complejidad editorial, sedes, idiomas, merchandising y producción. Primero delimito el sistema y después preparo un presupuesto proporcional.
Cuéntame qué tipo de proyecto cultural es, si parte de una marca existente, qué necesitáis comunicar y cuándo sucede. En este primer contacto no hace falta compartir contratos, datos de acreditación ni documentación confidencial.